lunes, 15 de abril de 2019

Tarta de gelatina de limón

Me encantan las recetas de tartas que no llevan horno, ya que su preparación es muy sencilla y el resultado es fantástico, una tarta suave y muy fresquita, llena de sabor y que por experiencia propia gustará tanto a mayores como a los peques de la casa.


Como digo su preparación no puede ser más sencilla, ya que vamos a hacerla con gelatina de sabores, en este caso de limón, que nos da un resultado fantástico.



INGREDIENTES:

Para la base:

- 200 grs. de galletas María (1 paquete)
- 80 grs. de mantequilla


Para el relleno:

- 500 ml. de nata para montar
- 250 grs. de queso crema
- 150 ml. de leche
- 100 grs. de azúcar
- 2 sobres de gelatina de limón (2 x 85 grs.)

Para la cobertura:

- 1 sobre de gelatina de limón (85 grs.)
- 400 ml. de agua


PREPARACIÓN (en Thermomix):

En el vaso de la Thermomix trituramos las galletas a velocidad 5-7-9 y mezclamos con la mantequilla, que previamente hemos derretido en el microondas. Presionamos bien ayudándonos del culo de un vaso para cubrir la base del molde.


Yo en este caso he utilizado un molde desmontable de 23 cm.

Reservamos en el frigorífico para que la mantequilla se endurezca y la base quede firme.

A continuación, con el vaso limpio echamos la nata, el queso crema, la leche, el azúcar y los dos sobres de gelatina de limón. Programamos durante 8 minutos,  90ºC a velocidad 5.


Dejamos que temple un poco (no hay que echarla muy caliente) y vertemos sobre nuestra base de galletas, poniendo una cuchara al revés para evitar que se rompa la galleta.

Llevamos al frigorífico durante al menos 4 horas. Yo la dejé hasta el día siguiente.


Ya sólo nos queda la cobertura.

Para ello ponemos 200 ml de agua en el vaso y el sobre de gelatina y programamos 4 minutos, Varoma a velocidad 2. 

Ponemos los otros 200 ml. de agua y mezclamos durante 20 segundos a velocidad 2.



PREPARACIÓN (Clásica):

Trituramos nuestras galletas, ya sea con una picadora o con una bolsa y un rodillo hasta que queden finas y las incorporamos la mantequilla derretida. Presionamos bien ayudándonos del culo de un vaso para cubrir la base del molde.

Yo en este caso he utilizado un molde desmontable de 23 cm.

Reservamos en el frigorífico para que la mantequilla se endurezca y la base quede firme.

A continuación, en una olla ponemos la nata, el queso crema, la leche, el azúcar y los dos sobres de gelatina de limón. Removemos bien para que no se pegue hasta que llegue a hervir.  

Dejamos que temple un poco (no hay que echarla muy caliente) y vertemos sobre nuestra base de galletas, poniendo una cuchara al revés para evitar que se rompa la galleta.

Llevamos al frigorífico durante al menos 4 horas. Yo la dejé hasta el día siguiente.

Ya sólo nos queda la cobertura.

Ponemos en un cazo 200 ml de agua y el sobre de gelatina hasta que hierva. Retiramos del fuego y añadimos los otros 200 ml. de agua. Mezclamos bien con unas varillas.


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Vertemos sobre nuestra tarta y volvemos a llevar al frigorífico durante 2 o 3 horas o hasta que veamos que se haya endurecido la gelatina.


Para desmoldar nuestra tarta, recomiendo pasar una puntilla alrededor de la gelatina para separarla de nuestro molde y así quede perfecta.


Es realmente ligera, con un sabor suave a limón que no cansa nada y con el sabor de la base de galletas, la hace irresistible. 


Además la cobertura de gelatina a los niños les encanta.






¿Os animáis a probar?

lunes, 8 de abril de 2019

Spaguetis alla carbonara (receta auténtica)

Muchas veces preparamos recetas a la carbonara y nos encontramos ingredientes que no deberían estar ahí, por ejemplo la nata, ya que la receta original no sólo no lleva nata, sino que tampoco lleva la clara del huevo.

Vais a ver que es una receta muy sencilla, que se prepara en poco más de 15 minutos y el resultado es unos espaguetis con una salas melosa y un sabor fantástico.


INGREDIENTES (para 2 personas):

- 200 grs. de espaguetis
- 100 grs. de guanciale o panceta 
- 60 grs. de queso pecorino o parmesano
- 4 yemas de huevo
- Pimienta negra
- Agua y sal gorda para la cocción


PREPARACIÓN:

Vamos a comenzar cociendo la pasta. Para ello ponemos agua en una olla y le añadimos sal gorda para la cocción. Tendremos los espaguetis el tiempo que nos diga el fabricante (aproximadamente 10 minutos).


Es muy importante que el agua de la cocción de la pasta no la tiremos ya que la utilizaremos más adelante.

Mientras la pasta se cuece, vamos a preparar nuestra carbonara.

Para ello, vamos a cortar nuestra panceta.

Quitamos la parte más dura de la piel que no vamos a tirar sino que la ponemos en nuestra sartén, así se hará la panceta con su propia grasa.


Cortamos la panceta en tacos y sofreímos hasta que se doren.

A continuación, mezclamos en un bol las yemas con el queso pecorino. Si no encontramos pecorino, podemos usar parmesano o incluso grana padano. Pero os aconsejo probar el queso pecorino, ya que le aporta otro gusto.


Vamos a tener una mezcla muy compacta. Para que quede más ligera le vamos a añadir la pimienta negra y una cucharada de la cocción de la pasta. Y mezclamos bien. Este es el gran secreto de los carbonara.

Volvemos a nuestra sartén con la panceta. Retiramos la piel y añadimos los espaguetis directamente desde la olla de cocción. Los salteamos bien hasta que quede perfectamente mezclado.

A continuación, se apaga del fuego. Esto es muy importante.


Ahora añadimos la salsa de yemas y queso a nuestra sartén y le añadimos nuevamente una o dos cucharadas de la cocción de la pasta, hasta lograr una salsa suave y brillante.


Emplatamos y si queremos podemos rallar un poco más de queso antes de servir. 


El color es espectacular y el sabor ni os cuento.


Si nunca habéis preparado así la carbonara os invito a hacerlo porque no tiene nada que ver con otras, y ésta sí es la forma genuina de hacerla.

¿Os animáis a probar?

lunes, 1 de abril de 2019

Macarons de chocolate

Los macarons son dulces de origen francés que se caracterizan por ser dos galletas unidas en medio por algún tipo de relleno. 

Son un bocado delicioso, los podemos encontrar de prácticamente cualquier color y de miles de rellenos.

Para iniciarse en este postre los más fáciles son los de chocolate ya que se cubren mejor cualquier tipo de imperfección, que siempre nos surgirá, siendo lo más importante conseguir un dulce realmente rico.

En este caso, como relleno yo he usado mi receta de crema de cacao casero que podéis ver en el blog. Quedó fantástico.


INGREDIENTES (25 macarons):

- 2 claras de huevo (70 grs. aproximadamente)
- 120 grs. de azúcar glas
- 75 grs. de almendra molida
- 10 grs. de cacao puro en polvo
- 20 grs. de azúcar


PREPARACIÓN:

Lo primero y más trabajoso es tamizar los ingredientes secos.

Para ello con un colador de malla fina y una cuchara vamos a tamizar primero la almendra y después el azúcar glas y el cacao puro. Si podemos, es mejor hacerlo dos o tres veces. Este será el mejor truco para que salgan perfectos.




A continuación vamos a montar las claras. Podemos usar unas varillas eléctricas o una máquina tipo Thermomix. Añadimos los 20 grs. de azúcar y cuando veamos que es firme y forma picos estará en su punto. 


Ya sólo falta "le macaronage" o lo que viene siendo lo mismo, incorporar la mezcla de ingredientes secos a las claras montadas.


En este caso, nuestros movimientos deben ser enérgicos, presionando bien las paredes de nuestro bol hasta conseguir una mezcla homogénea.

Esta mezcla la llevaremos a una manga pastelera con una boquilla fina.

Es el momento de formar nuestros macarons.


En una bandeja de horno con papel sulfurizado vamos a darle forma. En internet existen plantillas, mi consejo es que los hagáis muy pequeños ya que se expanden, no más allá de 2,5 o 3 cm.

Al terminar le damos unos golpes secos contra nuestra mesa para quitar las posibles burbujas de aire que se hayan creado y dejamos reposar durante una hora y media o hasta que veamos que están completamente secos. 

Lo sabremos en cuanto los toquemos y la masa ya no esté líquida.

Por último, el momento del horneado.

Cada horno es un mundo, pero a mi como mejor me quedan es precalentando el horno a 160ºC y hornearlos durante 13-15 minutos a 150ºC en la posición media-baja del horno.


Los sacamos del horno y dejamos que se enfríen completamente antes de tocarlos.


Una vez fríos del todo procederemos a rellenarlos. Aquí podéis jugar con miles de variantes, desde una ganache de chocolate, una mermelada o como en este caso, con una crema casera de cacaco, que tiene la textura perfecta y le da un toque de avellana fantástico al chocolate.


El macaron debe quedar crujiente por fuera y tierno por dentro, y aunque nos puede dar un poco de miedo iniciarnos en este delicado postre, el resultado merece la pena.



Bon appétit.

¿Os animáis a probar?

lunes, 25 de marzo de 2019

Boquerones en vinagre

Los boquerones en vinagre son un auténtico manjar que no tienen ninguna dificultad salvo la parte de limpiar el boquerón, pero que viendo el resultado final, sin duda merece la pena.

En realidad lo que realizamos a los boquerones es cocinarlos con la acidez del vinagre, después de un marinado de varias horas. 



INGREDIENTES:

- 500 grs. de boquerones
- Vinagre
- Sal
- 2 dientes de ajo
- Perejil picado

PREPARACIÓN:

Lo más laborioso es la limpieza del boquerón. Para ello debemos quitar la cabeza y con el dedo sacar la espina y las tripas para luego limpiarlo bien debajo del grifo con agua fría.

Lo mejor es repetir esta operación al menos tres o cuatro veces, siempre con agua fría, para eliminar por completo la sangre y queden lo más blanquitos posibles.


Podéis dejar el boquerón abierto por la mitad pero unida por la cola, o separar los lomos. A mí personalmente me gusta más dividir los lomos pero va en gustos.

Una vez limpios, los llevaremos al congelador durante un mínimo de 2 días para acabar con el anisakis.

Una vez descongelados, vamos a proceder a marinar los boquerones.

Lo mejor es utilizar un tupper para que no huela toda la cocina a vinagre. 

Salamos los boquerones y cubrimos completamente con vinagre. 



El tiempo dependerá del tamaño del boquerón. En este caso, los boquerones eran más bien pequeños por lo que los dejé 3 horas. Lo normal, para un boquerón más grande, que es el que se suele usar, sería dejarlo 4 o 5 horas.

Para que no haya dudas del tiempo, lo mejor es echarles un vistazo de vez en cuando y cuando veamos que el lomo ha tomado un color blancuzco es que ya está perfectamente marinado.


Tras ese tiempo debemos lavarlos con agua fría para quitar el exceso de vinagre.

Y por último queda el montaje. Colocaremos los lomos en una fuente y cubriremos con ajo picado, perejil y aceite de oliva virgen extra en cada capa. Podéis poner cuantas capas queráis.




Es un plato que no debe darnos miedo, ya que su preparación es muy sencilla y no debe faltar en ninguna casa. Sólo nos faltaría una cervecita bien fresquita y a disfrutar.


¿Os animáis a probar?

lunes, 18 de marzo de 2019

Gofres de Lieja

¡Bélgica huele a gofre! Una expresión muy común para los que hemos visitado ese país alguna vez, y no les falta razón ya que los gofres belgas se han convertido en una institución en el país y todo un manjar que se ha ido expandiendo por todo el mundo. 

Dentro de los gofres, podemos encontrar el gofre de Bruselas y, el que más fama tiene, y que para mí más rico está, el gofre de Lieja. 


Este gofre es el auténtico, tiene un sabor único, y buena culpa de ello lo tiene el azúcar perlado, que le da ese toque caramelizado y crujiente tan característico.


Seguro que muchos no sabéis donde encontrarlo. Por suerte en cualquier Carrefour lo encontramos, y sino tenemos ninguno cerca, siempre podemos encargarlo en Amazon.

INGREDIENTES (para 8 gofres):

- 250 grs. de harina
- 100 ml. de leche
- 10 grs. de levadura fresca
- 35 grs. de azúcar moreno
- 1 huevo
- 150 grs. de mantequilla (a temperatura ambiente)
- 1 pizca de sal
- 1 pizca de canela (opcional)
- 100 grs. de azúcar perlado


PREPARACIÓN (En Thermomix):

Ponemos la leche y la levadura fresca en el vaso y programamos 2 minutos a 37ºC a velocidad 3.

Añadimos la harina, el azúcar moreno, el huevo, la sal y la canela. Mezclamos durante 15 segundos a velocidad 6.

Añadimos la mantequilla, que tiene que estar a blandita, y programamos 3 minutos a velocidad espiga.


PREPARACIÓN (Clásica):

Deshacemos la levadura fresca en la leche templada. 

En un bol amplio, ponemos la harina, el azúcar moreno, el huevo, la sal y la canela. Añadimos la leche con levadura.

Mezclamos todo bien y le vamos incorporando la mantequilla que debe estar blandita. Debemos amasar hasta conseguir una masa homogénea.

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Pasamos la masa a un bol y lo tapamos con papel film.

Dejamos que doble su volumen durante 2 horas.


Pasado este tiempo, quitamos el aire que haya cogido la masa y le añadimos el azúcar perlado. Lo integramos en la masa con la ayuda de una lengua pastelera.


A continuación dividimos a la masa en 8 porciones y las dejamos en una bandeja con papel de horno. Tapamos con un paño y dejamos que crezcan durante al menos 30 minutos.


Pasado ese tiempo es el momento de poner en marca nuestra gofrera.

Encendemos y una vez que se apaga la luz, significa que tiene la temperatura correcta.

Ponemos nuestra masa en la gofrera y le damos un poco de forma. 


Cerramos y en 5 - 7 minutos (dependerá de la potencia de nuestra gofrera) tendremos nuestros gofres listos.


Los pasamos a una rejilla para que se enfríen un poco.


Los podemos comer así sin más, porque están fantásticos. También le podemos añadir azúcar glas, chocolate derretido por encima, fruta cortada....lo que más nos guste.


Si no hacéis todos los gofres de una vez, podéis congelar el sobrante con papel film, y con sacarlos unos minutos antes de pasarlos por la gofrera sería suficiente, así tendremos gofres recién hechos.

Por fin gofres belgas sin salir de casa.

¿Os animáis a probar?