En esta época del año las calabazas son el fruto estrella y con ellas podemos hacer infinidad de platos, entre ellos dulces como las magdalenas que hoy traigo.
Como vais a ver se trata de un postre fácil, suave y muy esponjoso, que en Otoño debemos aprovechar.
INGREDIENTES (para 12 magdalenas):
- 300 grs. de calabaza (ya limpia)
- 3 huevos
- 200 grs. de harina
- 125 grs. de azúcar
- 75 ml. de aceite de girasol
- 50 ml. de leche
- 1 sobre de levadura Royal®
- 1 pizca de sal
- Canela en polvo (opcional)
PREPARACIÓN (en Thermomix):
En primer lugar limpiamos la calabaza y la troceamos. La ponemos en el vaso y trituramos durante 10 segundos a velocidad 3-5-9.
Añadimos el aceite, la leche, los huevos y el azúcar. Mezclamos todo bien durante 10 segundos a velocidad 6.
Por último, incorporamos la harina, la levadura, la pizca de sal y si nos gusta el toque de canela en polvo. Batimos durante 10 segundos a velocidad 6.
PREPARACIÓN (Clásica):
En primer lugar limpiamos la calabaza y la troceamos. Podemos usar una picadora, un rallador o bien hacerlo a cuchillo.
Añadimos el aceite, la leche, los huevos y el azúcar. Mezclamos bien con la ayuda de una batidora de varillas.
Por último, incorporamos la harina, la levadura, la pizca de sal y si nos gusta el toque de canela en polvo. Batimos durante unos segundos hasta conseguir una mezcla homogénea.
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Precalentamos el horno a 200ºC.
Una vez tengamos la masa lista es la hora de preparar los moldes.
En la bandeja del horno colocamos los moldes de acero y dentro de éstos los moldes de papel. Ya sólo queda rellenar hasta el borde con la masa ayudándonos de una cuchara y por último a mi me gusta echarle un poco de azúcar por encima, que luego le dará un toque muy vistoso.
Horneamos a 200ºC durante 30 minutos. Tened en cuenta que cada horno es un mundo por lo que debéis vigilarlas hasta que queden doraditas.
Dejamos enfriar un poco antes de desmoldar y a disfrutar.
Es una gozada hacer magdalenas caseras para el desayuno y si aprovechamos los frutos de temporada, podemos conseguir darles un toque muy particular.
Recordad que si las guardamos en una caja nos durarán varios días y no se pondrán muy duras.
¿Os animáis a probar?




































